Explora Romangordo
Romangordo es mucho más de lo que parece a simple vista. Entre sus calles llenas de arte, su entorno natural privilegiado y su apasionante pasado, este pequeño pueblo esconde cuevas prehistóricas, antiguas fortalezas, rutas históricas y centros de interpretación que cuentan siglos de historia. Cada rincón guarda una sorpresa, haciendo de Romangordo un lugar donde naturaleza, patrimonio y tradición se unen en perfecta armonía.
La Cueva de Romangordo: un refugio prehistórico
En los alrededores del municipio se encuentra una pequeña cueva con pinturas rupestres esquemáticas, testimonio de los primeros pobladores del territorio.
En sus paredes se conservan figuras humanas, soles y trazos abstractos realizados con pigmentos naturales, datadas en la Edad del Cobre (hace más de 4.000 años).
Este abrigo rocoso muestra la importancia del entorno del Tajo como refugio y lugar ritual desde tiempos remotos, y hoy forma parte del inventario de arte rupestre del norte de Extremadura.
Centro de Interpretación de la Ruta de los Ingleses
Romangordo cuenta con un moderno Centro de Interpretación que explica uno de los episodios más singulares de la historia local: el paso del ejército británico del general Hill durante la Guerra de la Independencia (1812).
En este espacio se recrea, con paneles, audiovisuales y maquetas, cómo los soldados cruzaron el Tajo y destruyeron el puente de Albalat para frenar a las tropas napoleónicas.
Es una visita imprescindible para entender cómo Romangordo fue escenario de una batalla decisiva en el control del centro peninsular.
El antiguo puente y los caminos históricos del Tajo
El monumental puente de Albalat, también conocido como puente de Almaraz, fue construido en época del emperador Carlos V (s. XVI). Está declarado BIC genérico por la presencia de un escudo con águila bicéfala del Emperador Carlos V que adorna su pilar central. Fue parcialmente destruido durante la guerra de Independencia (1808-1814) para frenar el avance de las tropas francesas. Hoy en día se encuentra en buen estado y abierto al tráfico, integrado al paso de la nacional N-5. Constituye un potente punto de atracción turística desde el cual se disfruta del patrimonio natural, ornitológico e histórico de la zona.
